Los animales que bajaron bajo tierra se convirtieron en los Otherkind. Los que se quedaron en la superficie siguieron otro camino.

El polvo maldito y los entornos donde se depositó transformaron la vida a lo largo de generaciones. Estas criaturas pertenecen a sus hábitats. Sus cuerpos deben resultar extraños, pero capaces de moverse, percibir y alimentarse allí donde viven.

Empezar por el lugar

Nuestros estudios de criaturas parten de una pregunta: ¿qué haría falta para vivir aquí?

Un edificio inundado sugiere extremidades adherentes, membranas húmedas y maneras de desplazarse por el agua. Una pendiente rota de escombros secos exige agarre, un centro de gravedad bajo y articulaciones que resistan el esfuerzo.

Las criaturas surgen de esas necesidades. Partes familiares de la anatomía animal y de insectos se combinan de formas inesperadas, sin convertirse en máquinas ni en simples versiones gigantes de animales corrientes.

La vida entre las ruinas

La criatura rojiza de este estudio tiene varios puntos de apoyo, garras que se enganchan a la piedra y una boca que se abre a lo largo del lomo. Sus articulaciones endurecidas de color ámbar y sus escamas ásperas la distinguen de las criaturas imaginadas para zonas más húmedas.

La dirección está definida; el individuo sigue siendo un concepto. Su anatomía final, nombre, conducta y habilidades aún están por desarrollar.

Explorar el PvE

Estos estudios forman parte de nuestra dirección para el PvE. Nos ayudan a explorar qué vive fuera de las ciudades subterráneas y con qué podrías encontrarte al volver a la superficie.

Nuestra primera prioridad jugable sigue siendo el PvP táctico. No hemos anunciado los detalles de los encuentros PvE ni planes de lanzamiento. Compartiremos el trabajo aquí conforme las criaturas, los entornos y los encuentros tomen forma.

Para conocer a quienes se aventuran en ese mundo, empieza por Patch.